El tribunal suspende ley local que prohíbe solicitar empleo en Arizona (6/2/2008)
La ley restringe los derechos de libertad de expresión de los jornaleros
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Phoenix - El Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Phoenix expidió
una orden preliminar impidiendo que el poblado de Cave Creek, Arizona, hiciera
cumplir una ordenanza prohibiendo solicitar empleo, la cual atropella los
derechos de libre expresión de los jornaleros de ese poblado. Aunque queda
pendiente el fallo final en el caso, la orden garantiza que los jornaleros
podrán ejercer sus derechos constitucionales de expresar su disposición a
trabajar al pararse en áreas públicas sin temor a que se les levante una
infracción con base en la ordenanza.
"Esta es una victoria importante para los jornaleros y todas las demás
personas en Cave Creek que deseen ejercer su derecho a la libertad de expresión
sin temor a ser castigados," dijo Mónica M. Ramírez, abogada del Proyecto por
los Derechos de los Inmigrantes de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles
(ACLU, por sus siglas en inglés), y principal abogada en el caso. "La
Constitución protege los derechos a la libre expresión de todas las personas, y
la decisión del día de hoy deja en claro que los jornaleros padecerían un daño
irreversible si se les denegara el derecho de pararse en la banqueta o a lo
largo de los caminos de Cave Creek para expresar su disposición a trabajar."
A fines de marzo, la ACLU, la ACLU de Arizona y el Fondo Mexicano-Americano
para la Defensa Legal y Educativo (Mexican American Legal Defense and
Educational Fund, o MALDEF, por sus siglas en inglés) entablaron una demanda
legal contra el poblado de Cave Creek, el alcalde y el alcalde suplente, a
nombre de Héctor López, Leopoldo Ibarra e Ismael Ibarra, tres jornaleros con
amplia trayectoria y residentes de Arizona, que en el pasado habían solicitado
trabajo exitosamente en Cave Creek al pararse en áreas públicas, indicando de
manera pacífica a los ocupantes de vehículos que circulaban que estaban
dispuestos a ser contratados de manera temporal. López, Ibarra e Ibarra ahora
podrán dar a conocer su disposición para trabajar por jornada sin temor a que se
les levanten infracciones por haber violado la ordenanza.
Al conceder la orden preliminar, el juez recalcó que otros tribunales de
distrito del Noveno Circuito han concluido de manera uniforme que las ordenanzas
semejantes que prohíben solicitar empleo son anticonstitucionales.
"La decisión del día de hoy debe servir de advertencia a otros gobiernos
estatales y locales que han considerado ordenanzas similares: el promulgar este
tipo de ordenanzas discriminatorias es inadmisible y los expone a litigios muy
costosos. A lo largo y ancho del país, la mayoría de los jueces que han evaluado
estas ordenanzas, que prohíben solicitar empleo, las han suspendido," afirmó
Kristina Campbell, abogada de MALDEF.
"Los intentos efectuados a nivel local de regular la inmigración mediante la
promulgación de ordenanzas que restringen la libertad de expresión son
anticonstitucionales, ineficaces y tan sólo derrochan los presupuestos estatales
y locales," puntualizó Campbell.
En septiembre del 2007, el Consejo de la Ciudad de Cave Creek aprobó una
ordenanza que restringía la libre expresión al prohibir solicitar empleo, tratos
comerciales y donativos de los ocupantes de vehículos parados sobre una calle o
camino, o al lado de ellos, incluyendo sobre la banqueta. La ordenanza incluso
prohibía que los ocupantes de vehículos legalmente estacionados en áreas
públicas solicitaran empleo.
Antes que el poblado promulgara la ordenanza, los jornaleros, quienes
normalmente son contratados por propietarios de casas para hacer trabajos de
jardinería, construcción ligera, de tipo doméstico y de pintura, solicitaban
trabajo en lugares públicos.
"Ahora los alguaciles no pueden usar la ordenanza para justificar el acoso de
la gente debido al color de su piel," explicó Héctor López. "Pararme al lado del
camino es como yo le hago saber a la gente que estoy dispuesto a trabajar y el
tribunal se dio cuenta que eso no es un delito. Los jornaleros son personas que
trabajan duro y brindan un servicio valioso a esta comunidad, de las cual
formamos parte. Nuestros hijos van a la escuela aquí y nosotros trabajamos,
gastamos nuestro dinero y vamos a la iglesia aquí."
Aunque el poblado aparentemente se vio motivado por el deseo de contrarrestar
la inmigración ilegal, la ordenanza se aplica a todos los habitantes de Cave
Creek, sin importar su nacionalidad ni condición migratoria. La ACLU alega que
los individuos, independientemente de su condición migratoria, tienen el derecho
a la libre expresión, la cual incluye solicitar empleo en lugares públicos de
manera pacífica.
"La Constitución protege a todos los que estamos en este país, sin importar
sus antecedentes," indicó Dan Pochoda, Director Jurídico de la ACLU de Arizona.
"Los jornaleros y demás personas que deseen ejercer el derecho que les garantiza
la primera enmienda de la Constitución de solicitar empleo en lugares públicos,
tienen el derecho de hacerlo sin temor de que se discrimine contra ellos
simplemente por el color de su piel o porque se les perciba como
extranjeros."
Los abogados del caso incluyen a Ramírez y a Cecilia D. Wang del Proyecto por
los Derechos de los Inmigrantes de la ACLU; a Pochoda de la ACLU de Arizona; y a
Campbell y Cynthia Valenzuela de MALDEF.
El fallo del juez en el caso López y otros, contra el poblado de Town Creek y
otros, se puede consultar en: www.aclu.org/discrim/34642lgl20080325.html
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