La cifra de muertos aumenta a pesar de la desaceleración económica y la disminución de la migración y de las aprehensiones
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SAN DIEGO - Funcionarios estadounidenses, mexicanos e internacionales deben reconocer que las muertes de migrantes durante los cruces fronterizos no autorizados entre México y Estados Unidos son una crisis humanitaria internacional y deben responder con reformas que den prioridad a la vida humana, según un nuevo informe difundido el día de hoy por la Unión Americana de Libertades Civiles, o ACLU, por sus siglas en inglés, de los condados de San Diego e Imperial, conjuntamente con la Comisión Nacional de Derechos Humanos, o CNDH, de México. El informe, titulado "Crisis humanitaria: muertes de migrantes en la frontera México-Estados Unidos", concluye que las muertes en la frontera se han incrementado a pesar de la baja en cruces fronterizos no autorizados a causa de la desaceleración económica.
La difusión del informe marca el decimoquinto aniversario de la política de seguridad fronteriza, denominada Operation Gatekeeper, que dictamina la concentración de agentes fronterizos y la construcción de muros y bardas a lo largo de las zonas más pobladas con la intención de obligar a los migrantes a dirigirse a zonas con condiciones ambientales más extremas y la presencia de barreras naturales, lo cual aumenta la incidencia de lesiones y muertes.
"Las políticas vigentes en ambos lados de la frontera México-Estados Unidos han creado una crisis humanitaria que ha provocado la muerte de más de 5,000 personas", afirmó Kevin Keenan, Director Ejecutivo de la ACLU de los condados San Diego e Imperial. "Debido a las prácticas y políticas mortales como Operation Gatekeeper, la tasa de mortalidad sigue aumentando a pesar de la disminución de cruces no autorizados, producto de factores económicos".
El reporte analiza las políticas y prácticas mortales de seguridad fronteriza y su impacto en los individuos, las familias y las comunidades y ofrece recomendaciones concretas para aliviar notablemente e incluso resolver la crisis humanitaria en la frontera.
Algunas de las conclusiones más importantes del informe son las siguientes:
Desde que inició Operation Gatekeeper en 1994, aproximadamente 5,600 migrantes han muerto al intentar cruzar la frontera sin permiso. En respuesta al fracaso del gobierno en la prevención de la muerte de los migrantes, muchas organizaciones han instalado estaciones de abastecimiento de agua, campamento médicos en el desierto, patrullas de socorro humanitario y otras operaciones de rescate y recuperación, en un intento por proteger vidas a lo largo de la frontera México-Estados Unidos. Como lo destaca el informe, dichas actividades enfrentan cada vez mayor oposición y mayores sanciones por parte de los gobiernos.
"Desde cualquier punto de vista, Operation Gatekeeper ha sido un fracaso. No redujo los cruces fronterizos no autorizados, aunque la economía si lo hizo. Sin embargo, le ha costado la vida a miles de personas," dijo Andrea Guerrero, Directora de Campo y Políticas de la ACLU de los condados de San Diego e Imperial. "En lugar de fomentar políticas que provocan la muerte, necesitamos políticas migratorias y fronterizas que valoren la vida humana.."
El informe recomienda medidas que pueden tomar los gobiernos de EE.UU. y México para proteger y fomentar el derecho a la vida de los migrantes, incluyendo:
Javier García, cuyo testimonio acerca de un hermano que murió al cruzar la frontera se destaca en el informe, exhortó: "Espero que el caso de mi hermano se tome como ejemplo de lo que no debe suceder,y que las cosas cambien."
El informe se puede consultar en línea en:
www.aclu.org/immigrants/gen/41186pub20091001.html
Puede obtener más información acerca de la ACLU de los condados de San Diego e Imperial en:
www.aclusandiego.org/
Para mayores informes acerca de la labor de la ACLU de protección de los derechos de los inmigrantes, vaya a:
www.aclu.org/immigrants/index.html